Cada vez son más los usuarios que demandan una mayor compatibilidad de formatos para sus autorradios (Mp3, WMA,...). Con el modelo que nos ocupa este test, el KDC-PSW9524, el usuario podrá disfrutar de todo ello, además de la calidad y las prestaciones que siempre garantiza una firma como Kenwood.
Cuando uno tiene en sus manos un producto de audio de última generación de una primera firma, normalmente este le proporciona una gran información sobre el estado del mercado. De hecho, en todos los campos de la tecnología, investigadores, fabricantes y comerciales juegan al gato y al ratón de manera que los primeros crean una base tecnológica para sentar un estándar, los segundos intentan implementarla de una forma rápida y económica, mientras que los últimos deben hacer que el público vea este último aspecto casi como una necesidad imperiosa. Un aspecto común a todos estos avances es que muy raramente aparecen dos de ellos de golpe. Precisamente por criterios comerciales, se sabe que entregando “gota a gota” los cambios generacionales, como si de evolución genética se tratara, se produce un incremento en las ventas ya que, como mínimo, un pequeño sector de caprichosos como el nivel adquisitivo se va poniendo al día de forma constante, consumiendo además los productos altos de gama. Si estos son un éxito de ventas gracias al nuevo aspecto que ofrecen, éste se hace extensivo a modelos inferiores – los que proporcionan el grueso de los ingresos – y normalmente también otras marcas lo incluyen en sus productos, lo cual crea competencia, disminución de los precios y asentamiento del sistema en el mercado.
En el caso de la firma que nos ocupa, Kenwood siempre se ha mostrado especialmente rápida en la inclusión de nuevos sistemas y tecnologías que hagan sus productos especialmente atractivos, consiguiéndolo además a precios muy competitivos.
Total compatibilidad
El KDC-PSW9524, hoy por hoy el radio Cd más completo de la firma, ofrece una gran compatibilidad con los sistemas de sonido WMA y MP3. Para aquellos totalmente ajenos al mundo de la informática, explicaremos que estos sistemas, aun siendo digitales, se basan en la compresión de datos de sonido de manera que, produciendo una disminución en la calidad del sonido variable según el ratio de compresión, el tipo de música, la dinámica y armónicos que contenga ahorran una gran cantidad de información digital de manera que en el mismo espacio físico (sea un disco duro, un CD-ROM o un espacio virtual en la red de Internet) cabe mucha más información, o en este caso, más tiempo de reproducción musical. En realidad, el MP3 ha gozado de una gran fama desde hace un par de años – gracias a los programas de intercambio musical gratuitos – y es muy reciente cuando ha irrumpido en la escena del audio personal/doméstico/car audio el WMA.
Así pues, sólo el aspecto, y los numerosos logotipos que exhibe, hacen intuir que se trata de un modelo de gama alta. El sistema de doble carátula basculante – Kenwood ya era especialista en temas parecidos, con el sistema Mask de ocultación de frontal – es un aspecto de moda en casi todas las firmas relevantes del sector, aunque en esta compañía difiere un poco del resto en que para conservar el sistema Mask la carátula inferior puede bascular 90º para pasar de horizontal a vertical dejando un panel negro uniforme que da la sensación de que nos hemos llevado la carátula extraíble. A la hora de introducir o expulsar el CD ambas carátulas toman una posición casi horizontal, para dejar a la vista la ranura de la mecánica de carga. La distancia entre la ranura y los frontales es considerable, de manera que la operación no es engorrosa ni corremos peligro de rayar con el tiempo estos últimos. El manejo del aparato se hace más fácil gracias al generoso tamaño de las teclas, obtenido gracias a repartir el gran display y el teclado en dos frontales.
El comportamiento sonoro del KDC-PSW9524 sorprende por su gran potencia aparente, con una distorsión que solo aparece a partir de muy altos volúmenes de escucha, hasta el punto de creernos que utiliza una fuente conmutada, lo cual no ocurre: Utiliza un circuito integrado de potencia TDA 7560 con la tensión nominal de la batería del coche. Es perfecta para escuchar música sinfónica. Para un público más joven, el uso de otras posiciones puede resultar más atractivo, ya que en respuesta totalmente plana, puede resultar algo “muerto” para algunos. Todas las posiciones a excepción de FLAT, provocan un incremento – diferente en cada caso – de los extremos de la respuesta frecuencial, graves y agudos, pero lo hacen de manera que estos últimos suenan cristalinos y los otros ganan en cuerpo. El único problema es que si abusamos de los bajos, la potencia se ve rápidamente saturada y empieza la distorsión.
Decodificación de formatos
El sintonizador de radio tiene dos comportamientos totalmente diferenciados: por un lado la calidad de sonido es excepcional, sorprendente de veras. Por otro, a no ser que la señal de la emisora sea muy potente, se echa a faltar una mejor relación señal/ruido, pues prácticamente en todas las emisoras tenemos cierto soplido de fondo.
En la decodificación de formatos comprimidos de sonido, MP3 y WMA, las limitaciones intrínsecas de los mismos hacen que la calidad se vea siempre perjudicada, aunque el efecto varía mucho según el tipo de música, la dinámica y armónicos que contenga.
PROS: La compatibilidad con los formatos actuales de registro óptico de audio y una gran potencia aparente fuera de lo común son las principales bazas con las que juega este reproductor.
CONTRAS: Aunque las funciones básicas son rápido e intuitivo manejo, cuando queremos pasar de ahí a menús avanzados la complicación es todo un reto. El manual de instrucciones siempre en la guantera.